1xcvb1.gif (22920 bytes)SISTEMAS ADIVINATORIOS DE LAS REGLAS DE PALO

Las distintas manifestaciones de las Reglas de Palo tienen sus propias formas de predecir el futuro, de aconsejar al iniciado cuál debe ser su comportamiento y de qué manera puede resolver sus más complejos e íntimos problemas.

Examinemos pues las similitudes y diferencias de cada uno de esos oráculos, nacidos todos de la Regla de Mayombe, cuyos seguidores no admiten la intromisión de otras manifestaciones religiosas.

En Mayombe, la comunicación con el espíritu del nfumbe se establece en forma directa: el dueño de la prenda habla, reflexiona, consulta, en estrecha unión espiritual con la fuerza sobrenatural de la cual es poseedor. Sus instrumentos para la adivinación son: la mpaka mensu, la fula directa o con nkulo (güira), el plato blanco y el trance mediúmnico, que ocurre cuando el perro de prenda es poseído por el espíritu que habita en la nganga. Pasemos a explicar.

El registro con la mpaka mensu (el tarro de res o chivo) o el vititi mensu (el tarro sellado con un espejo), "cargado" mágicamente como si fuera una prenda, sostenido por el Padre Nganga, es la forma más directa de apreciar las vibraciones que emanan del nfumbe que encierran. En una forma sencilla y reflexiva, con la videncia propia de todos los seguidores de estas manifestaciones, le hablará al consultado y le hará las recomendaciones que requiere su futuro desarrollo.
Cuando son preguntas sencillas para las cuales se desea una respuesta inmediata, se traza la firma de la nganga, y sobre ella se colocan 7 montoncitos de fula. Se sopla sobre la prenda humo de tabaco y se la rocía con aguardiente, tras lo cual se procede a formular la pregunta pidiéndole que queme tres de esos montoncitos o que haga arder tres, salte uno, y queme los otros tres. Si se quisiera hacer una demostración más difícil, uno o varios montoncitos de fula se taparán con una güirita o nkulo. Después de llamar al espíritu de la nganga con rezos susurrados en lengua, se prenderá la fula, pero la llama no tocará los nkulo, respondiendo en esa forma.
Otra forma muy popular de adivinar entre Padres y Madres Nganga es la siguiente:
cuando se celebra una sesión o juego, se pone de pie a la persona que se quiere registrar. El Tata toca con un plato blanco la cabeza, los hombros, el pecho, y las piernas de la persona, y después de mostrarlo a los cuatro vientos y a los cuatro puntos cardinales, lo pasa sobre la llama de una vela encendida al pie de la nganga para ahumarlo. En el plato irán apareciendo diversas figuras que el Padre interpretará y, a partir de esa interpretación, formulará sus recomendaciones.

Cuando se prepara a un ngueyo cuyas dotes extrasensoriales para comunicarse con el espíritu del nfumbe de la prenda de su padrino resultan evidentes, se le somete a ciertos ritos de prueba verdaderamente complejos ante el conjunto de los ahijados más allegados. Si al cabo de ellos se entiende qué el iniciado está apto para esta transición posesional, se le entrena para fungir como "perro de prenda". Puede darse el caso de ahijados de una casa, quienes tienen su propia prenda, pero "pasan el muerto" del padrino; y también ocurre que un ngueyo únicamente pase el espíritu de la nganga de la casa a que pertenece. Cuando estas posesiones ocurren en presencia de un investigador, éste puede realmente quedar satisfecho, pues sólo excepcionalmente pueden presenciarse estos trances. El espíritu se posesiona del perro y éste pierde el contacto con el mundo que lo rodea, llegando a cometer actos de una increíble fiereza contra su propio cuerpo, que se retuerce, se engarrota, se deforma. No es inusual que el poseso se hiera y en fin, cometa actos de rebeldía propios de un preso: de ese nfumbe esclavo capaz de cualquier cosa por obtener la libertad y pasar al mundo de la tranquilidad y de la paz.

En estos trances, los iniciados llegan a la adivinación de una forma violenta; hablan y suplican, teniendo siempre a alguien que los ayude a salir de ese trance y a controlarse para no llegar a provocarse la muerte.

La Bríllumba utiliza los mismos métodos de adivinación que Mayombe, pero además interpreta los presagios por medio de los nkobos o shamalongos. A los creyentes de la rama Brülumba les gusta emplearlos, pues dan respuestas rápidas. Pero los verdaderos hijos de Mayombe no los utilizan.

Los nkobos son conchas abiertas que, en número de 7, 14 o 21, se leen igual que tradicionalmente se hace con los cauris. Los nkobos son preparados ritualmente antes de que puedan ser empleados. La prenda tiene que dar su consentimiento para que el Tata o la Yayi se dediquen a la adivinación. Llegados aquí hay que apuntar que el caracol o la concha son el medio de enlace con el nfumbe de la prenda, pues ellos, como tal, son mudos.

A modo de ilustración, si se tiran 7 nkobos y uno cae boca arriba, significa muerte por problemas personales, y envidia o celos si son dos los que caen en esa posición. El nfumbe de la nganga pide entonces el rayamiento inmediato del consultante y, si éste está ya iniciado, es necesario que se le entregue un resguardo o un gajo de la prenda de su padrino. Si son tres nkobos los que caen boca arriba, el consultante está perseguido por la justicia y hay que actuar con premura para evitar malas consecuencias. Si son 4, no hay firmeza en el creyente y se le deben dar pruebas para su confirmación. Si son 5, hay dudas sobre la persona, e inestabilidad; si 6, debe darle comida a la prenda de su padrino para que logre desenvolvimiento. Siete nkobos boca arriba significan que el devoto debe registrarse con un babalawo, pues es un orisha quien lo reclama; se investiga si debe hacerse santo o recibir una prenda "brincada" con Ocha. Si ninguno de los nkobo cae boca arriba, hay que actuar con premura para tratar de romper la letra que indica desgracia y muerte. Según la cantidad de nkobos que caigan boca arriba en el acto de adivinación, se sabrá quién habla por ellos,
Ejemplificamos: O: Centella o Mañunga; i: Coballende; 2: Mamá Chola; 3: Nsasi 7 Rayos;
4: Nsasi en su camino de paz; 5: Madre de Agua (Batalundi); 6: Preso (Ochosi) y 7: Tiembla Tierra: no tiene problemas.

Muchas casas o nso nganga interpretan la tirada de los nkobos según el significado que le da la Ocha, y también de acuerdo con los espíritus que se posesionan de quien efectúa el registro.

Para leer el oráculo, los seguidores de la tierra Malongo o Shamalongo utilizan la mpaka colgada de un hilo. Al entrar en trance de comunicación con su nfumbe, éste hará que la mpaka gire. Por sus vibraciones y por la extrema sensibilidad del Padre o la Madre, el nfumbe logrará trasmitir las recomendaciones y los mensajes dirigidos al consultante. Recordamos al lector que la Regla de Malongo o Shamalongo tiende hacia el esplritualismo. Por ello sus prendas contienen oraciones, crucifijos, matari (indispensable en todas las ngangas), y sus trabajos se hacen a base de hierbas, flores, incienso, perfumes; son despojos que alejarán las malas influencias, limpiezas que traerán la luz y las vibraciones positivas a los creyentes.

Los seguidores de la Regla Kimbisa del Santo Cristo del Buen Viaje, verdadero ejemplo de sincretismo religioso, se dedican a curar, limpiar y exorcizar, preparando todo tipo de fórmulas exclusivas para cada caso. En estado de trance, se posesionan de ellos espíritus tan elevados como su guía espiritual: San Luis Beltrán, vírgenes, arcángeles, santos católicos, orishas yorubas, nkisi y, según cuentan sus iniciados, también el diablo que adopta todo tipo de "disfraces" tratando de engañar al poseso y desvirtuar la labor que se esté realizando. Entre sus sistemas adivinatorios están los cocos, que emplean de la misma manera que en la Regla de Ocha, obteniendo respuestas simples y directas según la forma en que caigan.
Por ejemplo, en Alafia, hablan San Francisco y Santa Bárbara; en Otawe, Santa Bárbara, la Virgen de Regla y San Norberto; en Okana, San Lázaro, los Eggun y Santa Bárbara , y en Oyekun, la Candelaria CYanzá), y Santa Bárbara.
Los kimbiseros también utilizan los nkobos o conchas, después de "iniciarlos" lavándolos con omiero y ofreciéndoles sangre para que vibren y tengan la vititi necesaria. Se hace la tirada de nkobos después de invocar a los espíritus, santos, arcángeles, etcétera. Los nkobos "hablan" de acuerdo con las marcas: si caen más boca arriba en la primera tirada que en la segunda, se pide la mano derecha de quien se consulta. Por el contrario, si en la primera tirada caen más nkobos boca abajo que en la segunda, se le pide la mano izquierda. Este sistema es sumamente complejo.

Por ello trataremos de simplificarlo a través del ejemplo más sencillo:

Si uno solo de los nkobos de la tirada cae boca arriba, es una letra mala. Por lo tanto no se lee y se le da un tratamiento a los nkobos igual que se da al diloggún. Si caen dos boca arriba, hablan los Ibeyi, San Pedro y Nkuyo; entonces se pide vista a Santa Lucía, a San Roque y a San Pablo. Si son tres los que caen boca arriba, habla San Pedro -Oggún-; si cuatro. Santa Bárbara, los Ibeyi y los Cuatro Vientos. Cinco nkobos boca arriba son la palabra de Chola Wengue, la Caridad del Cobre, mientras que seis lo son de Santa Bárbara -Nsasi- y los Cuatro Vientos, siete la de Baluande -Yemayá-, ocho la de Mama Kengue Qas Mercedes); nueve, Mariwanga y San Lázaro; diez, Mariwanga y San Lázaro, pero también Chola Wengue. Por el once hablan Nkuyo (San Pedro), la Caridad del Cobre y Santa Bárbara. Por el doce, Santa Bárbara y las Mercedes; por el trece San Lázaro, Sarabanda, y Mariwanga: es una mala letra. Por el catorce habla Centellita; por el quince Chola Wengue y por el dieciséis Nkisi y las Mercedes.

Los kimbiseros registran frente al altar, sentados en esteras sobre las que colocan un vaso de agua y una ramita de albahaca. Según la casa de la cual "nazca" a veces pondrá un espejo para que ayude a mirar con claridad. A la usanza de los ritos católicos, queman incienso para propiciar un buen registro