¿En qué consiste la videncia natural? ¿Quién puede ser considerado un vidente? ¿Cómo se desarrolla? Éstas son las típicas preguntas que nos hacemos. Siendo vidente natural yo misma, sé que estas dudas se nos ocurren cuando detectamos que podemos tener esta habilidad o cuando queremos recurrir a un vidente.

La videncia se llama natural, porque es una facultad psíquica especial con la cual la persona ya nace, pero que no todas la desarrollan a su completo potencial a medida que crecen. Puede ser por distintas razones como escepticismo o simplemente porque de niños nos asustamos con estas cosas y decidimos ocultarlo. Pero puntualmente se trata de poder ver "más alla de las cosas", poder entender el pasado y presente de una persona (sus problemas) y dar una respuesta como guía sobre qué hacer en el futuro - pero nada de lo que diga, está escrito en piedra, ya que la persona es la que decide que hacer y que no: el vidente sólo guía sobre el mejor camino a tomar en cierto problema, basándose en lo que ve en el aura, chakras y vivencias del pasado.

Existen numerosas "escuelas" hoy en día que se encargan de tratar de reavivar esa videncia natural con la que nacemos y que luego "tapamos" al crecer. El Budismo y el Taoismo son también religiones y formas de vida que apoyan mucho a esa parte interior que tenemos, y junto con la meditación ayudan muchísimo a desarrollar al máximo esta habilidad.

Pero no todas las personas que nacen con esta videncia, pueden luego explotarla totalmente, ya que es difícil "despertala nuevamente " .

Las pocas personas que tienen este don - y saben usarlo - son los llamados videntes o clarividentes naturales. Son personas que no han necesitado estudiar o tratar de aflorar su videncia, sino que siempre la han tenido presente en su vida, y la han tratado con cuidado y respeto.

Un punto importante es tener en claro que un vidente por lo general, no necesita de otras herramientas - como el Tarot, las Runas, las gemas - para hacer la videncia, pero éstas son importante a la hora de ayudar al vidente en un momento determinado.

La videncia natural no se puede manipular en horario y tiempo, es decir, yo no puedo elegir el momento y hora en la que veré algo. Por eso, para las personas que son consultadas a menudo para saber su futuro, el vidente utiliza las herramientas para ayudar a que esa videncia fluya lo máximo posible en ese momento, pero básicamente, son secundarias.

Según el vidente en cuestión, puede manejarse con distintos "metodos", como imposición de manos, lectura de la palma de la mano, o simplemente mirándote. Todo depende de la persona.

Pocas palabras tienen un significado tan ambiguo, enturbiado además por desinformación marketiniana.

Para algunos significa tener "hilo directo con Dios" ver ángeles, a la Virgen o tener alucinaciones de tipo psiquiátrico. Para otros significa sencillamente "acertar echando Cartas". Otros directamente dicen que la Videncia no existe y que todo lo que se le parezca es un engaño, sugestión o hábiles trucos de prestidigitación.

No conocemos ninguna institución con autoridad suficiente como para definirla tajantemente, por lo que a la hora de hablar de ella nos basaremos en estudios parapsicológicos (aunque no somos parapsicólogos, algo hemos leído sobre el tema) y sobre todo en nuestra experiencia de años echando las Cartas.

La Videncia es sencillamente un grado alto de la intuición que todos tenemos. Así de fácil.

En realidad rara vez "vemos" realmente nada. Generalmente sentimos o presentimos algo presente o futuro, otras simplemente comprendemos, aunque es cierto que algunos Videntes tienen visiones o reciben mensajes que algunos califican de alucinaciones pese a que no puedan explicar porque aciertan en sus predicciones.

Todos tenemos intuición aunque algunos rechacen esta idea por aspirar a la racionalidad absoluta desprovista de subjetivismo, pero esta misma intuición nos hace superiores a los ordenadores que frente a la mente humana resultan tontísimos.

La intuición puede entrenarse y desarrollarse como cualquier facultad y sin que pueda ser considerado un truco, los datos objetivos ayudan pero no determinan.

Esto es lo que hace el Tarot, ejercitar la intuición y servir de soporte a presentimientos o visualizaciones.

Todos tenemos un cierto grado de Videncia (incluso quienes no creen que exista esta facultad) y sea cual sea su grado de intuición, ejercitándose con las Cartas del Tarot, notará que su aptitudes se van desarrollando y al cabo de poco tiempo usted será el primero en sorprenderse con sus aciertos.

Mucha gente cree en la videncia y otras muchas personas no creen en ella porque dicen que no es cierta y que es cuento de la persona que la practica.

La videncia es un sentido, es como un sueño estando despierta, es un sexto sentido que nos permite ver el futuro con claridad y nos ayuda a tomar decisiones de forma correcta.

Yo tengo videncias desde niña, y he podido ayudar a mucha gente con mi don. Por teléfono también puedo conectar con la persona que me llama y ayudarla, aunque tengo que reconocer que es mucho más fácil en persona.

No hay más ciego en la vida que el que no quiere ver, y no hay más necio que el queno se quiere ayudar.